La cubierta del nuevo mercado es la continuación del parque existente y se convierte en un espacio de enlace urbano dispuesto a diferentes programaciones. Sobre ésta se sitúa el programa deportivo y parte de las viviendas. La deformación que ejerce en la cubierta del mercado permite que éste tenga luz y vistas.
El solar entre las calles Mejía Lequerica y Fuencarral es tierra de nadie. Se encuentra extrañamente aislado y desconectado a pesar de estar situado entre tres zonas activas y dinámicas de Madrid, actuando de barrera entre éstas. Proponemos hacer agujeros de conexión aprovechando los colegios publicos.
La pista polideportiva multiuso es un espacio abierto en esta misma plaza, que puede ser cerrable a voluntad. La topografía del suelo adyacente se puede convertir en graderío expandido, conectado bajo el colegio con la plaza de Tribunal. Todo este espacio puede ser recreo, mercadillo, concierto, parque, etc...
La conexión a través del colegio permite unir espacios que antes eran fondos de saco. La superficie accesible, ahora mucho mayor, puede acoger programas muchos más variados y de mayor intensidad urbana.
La conexión a través del otro colegio, al fondo a la derecha, permite unir la nueva plaza con la calle Hortaleza y el barrio de Chueca con mucha mayor facilidad. Las operaciones en los colegios dotan a éstos de accesos más apropiados.
La estructura de la cubierta permite vistas desde y hacia el mercado, lo que le proporciona un contacto directo con el barrio y sus habitantes.
Proponemos un nuevo tipo de vivienda, adosadas al programa polideportivo. Son viviendas unifamiliares en altura que disfrutan de vistas y que crean las suyas propias.