Si el Ensanche de Vallecas es una reinterpretación de aquellos decimonónicos anteriores, el proyecto de vivienda de la EMVS en el solar 66, situado en esquina, parece que estaría destinado a actualizar las soluciones que en éstos se daban a los chaflanes.
Así, dos edificios sujetan a otro que se eleva gracias a éstos, y mediante ese gesto generan un espacio urbano que va más allá que el recurso tradicional de coronación del chaflán:
La esquina sobreelevada libera una parte clave de suelo, produciendo un lugar atractivo y amplio, y una referencia en la calle y el barrio de forma natural.
La sobreelevación de la esquina hace que pase el sol a la calle, en un punto en que de otra forma la orientación norte del solar no lo permitiría.