Diseñar una exposición, o un museo, de arte contemporáneo es el equivalente a buscarse problemas. ¿No supone cualquier diseño una distancia añadida entre el público y la obra? ¿No resulta cada nueva intención en una distracción? ¿Se puede añadir contexto que no constituya una imposición?
Una posible solución fue sugerida por nuestro desprecio del uso de las salas oscuras en las exposiciones audiovisuales o de nuevos medios, juicio compartido por los comisarios Steve Dietz y Christiane Paul. Nos apoyamos en el concepto de la exposición FeedForward, que favorecía las ideas de transición y del apilamiento de las obras
Ligeras paredes de tela permiten a las obras coexistir en un mismo paisaje, lo que concede al espectador conexiones visuales y conceptuales entre las mismas y una navegación fácil de una muestra tan extensa
Cruzar las estrictamente paralelas imágenes y paredes flotantes produce un sentido de dirección, del paso del tiempo a medida que perceptiblemente se consume el espacio de la exposición
Decenas de telas se probaron en cuanto a transmisión de luz, manejabilidad, coste y resistencia al fuego, eligiendo finalmente una tela de andamio gris ‘cristal’