El objeto del encargo consistía en aportar mínimos elementos que hiciesen más fácil, cómodo e interesante la estancia en el festival de música Festimad, en la que iba a ser su nueva localización.
La idea era producir una serie de ‘enchufes infraestructurales’ a los cuales acoplar distintos usos dependiendo de las necesidades.
Estos ‘enchufes’ serían fácilmente activables o desactivables.
Esta propuesta permitía reducir el gasto en infraestructuras, mientras que se ofrecía una intensidad urbana de servicios a una gran área de espacio público abierto.
Alrededor de los ‘enchufes’ se distribuían, de forma variable, diferentes usos y condiciones del espacio, de mayor a menor intensidad de servicios.