Entendemos perfectamente la coherencia formal del Campus de la Justicia, con volúmenes cilíndricos que representan el equilibrio de la balanza de la justicia. Sin embargo la Fiscalía es una de las partes de la balanza. No ha de ser equilibrada en sí misma, no totalmente contínua, no suave, no curva.
El pixelado es una reflexión sobre la codificación de la información, la cual hay que desentrañar para poder llevarla a juicio. Por así decirlo, la investigación se ha de hacer con una imagen pixelada de la realidad y es crucial llegar a un nivel de resolución suficiente. Nuestro edificio habla de esta necesidad y este límite.
El edificio aproxima la forma cilíndrica con píxeles del tamaño de los despachos repetidos de los fiscales. Creíamos en el efecto que descubrir este edificio apareciendo entre las formas mas suaves del resto produciría en los visitantes.
El acabado de la fachada era el de un volumen aparentemente sin detalles, con una textura nacarada entre la cual apena se distinguen los huecos practicables.
La implantación en el campus tambien incide en la transición entre los espacios cilindricos generales y el pixelado de la Fiscalía.