En esta instalación tomamos Madrid como escenario de una coreografía de espacios de control y vigilancia.
Realizamos dos videograbaciones simultáneas, la primera desde las cámaras de control de tráfico del Ayuntamiento de Madrid.
La segunda desde una motocicleta que realiza un recorrido por Madrid.
Ambas grabaciones reproducen el mismo recorrido por Madrid desde puntos de vista distintos.
Madrid se convierte en el protagonista de esta persecución por sus calles.
La simultaneidad de ambas grabaciones generaba una trampa perceptiva por la que el público creía que todo sucedía en directo.