El solar esta situado a 15 metros de las vias del tren, que pasan a la altura de las cuatro primeras plantas del edificio. El atractivo emplazamiento del solar, mirando el tren, dejaría de serlo si es sólo el tren lo que se ve y su sonido el único que se reconoce.
La posición y actitud del edificio frente al tren es fundamental para este pryecto. Se eleva para que ningún piso esté por debajo de las vias; la fachada de los tres primeros pisos se deforma para transformar el movimiento de los trenes en una coreografia.
El hueco que dejan los cuatro primeros pisos se convierte en un jardin vertical que connecta la calle con el patio de manzana interior.
La estructura del último piso permitiría el aprovechamiento de la cubierta sin excesivo gasto extra.